viernes, 6 de febrero de 2009

CONSEJOS DE MI ABUELITA


Después de una vacaciones estivales estoy de vuelta y quería compartir algunos consejillos:
Pasa el tiempo, los años, y estamos como los patos, entre laguna y laguna, como por ejemplo no recordar el nombre de algún compañero de estudios o de trabajo, o tal vez de algún político o de algún artista de aquellos años “maravillosos”, es en ese momento que me acuerdo que mi abuelita empleaba un método muy eficaz, es el método del abecedario, uno se recuesta en la cama, o en algún sofá y empieza a mentalizar las letras de A hasta la Z, a veces es mejor pronunciarlas en voz alta y zas, uno recuerda el nombre e inmediatamente el apellido. Háganlo y verán que resulta.
Otro consejillo, cuando mi abuelita se le extraviaba algo repetía como una letanía: Cuando la Virgen María cosía, ni aguja, ni hilo perdía…cuando la Virgen María cosía…e increíblemente encontraba lo perdido.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

HASTA EL PRÓXIMO AÑO


Queridos míos:

Les deseo a ustedes y a los suyos todo lo mejor para el año 2009, sobretodo SALUD, PAZ Y AMOR, creo que es lo principal. Pásenla muy lindo y hasta el próximo año. Parece mentira que los años hayan pasado tan rápido, recuerdo todavía como si fuera ayer cuando empezábamos el 2000 y ya estamos acabando prácticamente la primera década.

Lia
Un abrazo

lunes, 22 de diciembre de 2008

Saludos por Navidad






Queridos todos:
Estamos casi en Navidad, quisiera decirles tantas cosas pero sólo les diré que los aprecio mucho, y quisiera que todos lo pasen muy lindo sobretodo con Salud, Paz y Amor que es lo más importante en esta vida. Que todos los niños del mundo reciban algún juguete de regalo, y que a nadie le falte comida y bebida en su mesa este 24 y 25. Queridos míos, les envío desde acá un fuerte abrazo y que tengan una FELIZ NOCHEBUENA!!!

lunes, 15 de diciembre de 2008

Michina ya es abuela




Anita, una de las hijas coloradas de Michina y con nueve meses de edad parió hace un par de semanas cuatro gatitos igualitos entre sí, muy parecidos a mamá. Los retoños son hijos de padre desconocido, pero se presume que debe ser muy parecido a la madre de sus hijos, y seguro es el galán gatuno del barrio. Anita es ahijada de Anette, y su familia adoptiva es la de mi prima Teresa María, siendo el amo principal de Anita Miguelito, el hijo menor. Me cuentan que estuvieron de parteros Teresa María y su esposo Miguel neurólogo de profesión (de humanos por si acaso) ya que el parto le sobrevino de sorpresa a Anita, y con fuertes dolores. Espero que me envíen fotos.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Salvemos a Jacinto

Salvemos a Jacinto del matadero, este torito-cebú tiene un "alma" muy noble, además es muy inteligente. Datos de Jacinto en la página web:
http://orchi-vet.com/jacinto

martes, 2 de diciembre de 2008

Tarjetas de Navidad


Recuerdo con añoranza esa época en que nos enviábamos tarjetas navideñas entre nuestros amigos, parientes y otros conocidos, no necesariamente desde el extranjero, también dentro de nuestra misma ciudad. Uno se esmeraba por comprar las tarjetas más lindas, podía quedarse uno horas de horas en las librerías para escoger, ya que había mucha variedad. Me acuerdo que me emocionaba cuando pasaba el cartero que se llamaba Inocencio, tenía su bicicleta con una canastita adelante, que en épocas de Navidad rebasaba de correspondencia. “Quiénes me habrán mandado?” esa era la primera pregunta que nos hacíamos, el olor del papel, de la tinta es inolvidable, y la emoción de saber que tal o cual persona había pensado en nosotros. Estas tarjetas servían también para realzar nuestra decoración navideña, las que tenían chimenea las ponían encima, algunas personas las pegaban en unas cintas que luego colgaban en la pared. Don Inocencio ya tenía su edad, toda su vida trabajó de repartidor del correo, y se mandaba a hacer sus tarjetas preimpresas para regalárselas a sus clientes, éstos en su mayoría le regalaban una pequeña suma de dinero por Fiestas, pero orgulloso Inocencio no aceptaba, aunque años más tarde sí. Lo mismo puedo decir de las cartas y postales que eran escritas a puño y letra por uno, tenían ese encanto que hoy con el Internet y lo e@mails se ha perdido. Tengo una tía canadiense, que a pesar de ser una fanática del Internet y los correos electrónicos no ha perdido la costumbre de enviarnos tarjetas vía correo por avión, tanto por Navidad y cumpleaños, me refiero a mi querida tía Eleonore. Mi tía Eleonore también nos envía tarjetas virtuales, y nos llamamos por teléfono para saludarnos por Navidad y Año Nuevo.

martes, 25 de noviembre de 2008

Los pavos también lloran


Hace un tiempo leí una carta muy linda que supuestamente algún pavo le envía a otro animal racional que es el hombre (racional? a veces), éste se supone que es uno que habla por todos los de su especie, y nos ruega a los humanos que en esta Navidad los indultemos y no nos lo comamos, al menos nos pide que los dejemos pasar alguna Navidad con vida. Ellos intuyen que esta fecha tan importante en nuestro mundo Católico muchos de nosotros tenemos la costumbre de comer pavo con ensalada. Bueno, no recuerdo bien la carta, sólo me acuerdo que me hizo derramar una lágrima ya que a mi esposo años atrás dos meses previos a la Navidad un amigo le regaló un pavo vivo, apenas lo vi me dio un vuelco al corazón, tuve mucha pena, lo miré a los ojos y le noté una mirada triste, glo glo glo. Al pavo lo dejamos en el jardín de la casa de mi abuela. Todos los días que iba a ver a mi abuelita me decía su empleada que el pavo no quería comer, entró en un estado de depresión, el animalito se volvió anoréxico. El pavo adelgazaba y adelgazaba, a pesar de que Julieta le hablaba a Pavín (lo "bautizó" con ese nombre) ya ni agua quería tomar, se estaba dejando morir. Fue entonces que decidimos regalárselo a una de mis tías que tiene una familia grande y seguramente iba a necesitar más de un pavo para su cena navideña. Ya no supimos más de Pavín, sólo que mi tía le comentó a mi madre que lo tuvieron que sacrificar el mismo día que llegó a su casa ya que el animal estaba hecho hueso y pellejo. Esta es la historia de Pavín y de todos los pavos que desde que nacen parece que presienten que su vida será corta, y no llegarán a escuchar la campanada de las 12 de la noche del día 24 de diciembre y nunca un FELIZ AÑO NUEVO!!!.